domingo, 25 de abril de 2021

Ultra de Sierra Nevada - Maratón

El pasado 10 de Abril tras más de un año sin ponerme un dorsal, por esta maldita pandemia en la que nos encontramos inmersos, volví a participar en una carrera de montaña, el Maratón del Ultra de Sierra Nevada. Ha sido un camino largo y difícil, primero por la situación sanitaria y luego por las múltiples molestias y lesiones que he venido arrastrando en todo este tiempo. La incertidumbre y las dudas eran muchas y la verdad es que me sentía como las primeras veces que me enfrenté a este tipo de carreras, con la sensación de no saber si podría con ella o no. 




A todo esto se sumaba la desgana porque el plan inicial que era ir con la familia se había ido al traste por las restricciones de movilidad (lógicas por otra parte). Al menos sí que tenía la compañía de mi hermano Jesús que también corrió el maratón y con el que pasé el fin de semana en Granada, un buen fin de semana al fin y al cabo. Y por supuesto, lo más raro, estar en una carrera de montaña y no estar compartiéndola de una u otra manera con Elena, que desgraciadamente está en el dique seco por una inoportuna lesión que la mantendrá un tiempo fuera, ojalá que sea el menor posible y que pueda volver porque para mí esto no es lo mismo sin ella. 




Como comentaba anteriormente mis espectativas respecto a la carrera eran pocas, terminar e intentar hacerlo bien o lo mejor que pudiera como siempre. Me había hecho mi plan para intentar calcular el tiempo que tardaría como hago habitualmente, me salían 5h 36min aproximadamente y la verdad que no las tenía todas conmigo. A mi hermano por el contrario, lo veía fuerte como el vinagre y lo demostró marcándose un carrerón de principo a fin. Entró el 23 de la general con un tiempo de 4h 30min. Inalcanzable para mi!! La leche, hace poco estábamos ahí y ahora mismo nos separa un mundo!! Enhorabuena!!





Por mi parte yo terminé el 83 de la general en un tiempo de 5h 18min. mejorando mis previsiones pero con la sensación de que en otros momentos podría haberlo hecho mejor. No obstante muy contento por poder terminar y volver de nuevo a sentir la sensación de las carreras.

Aquí dejo las clasificaciones.

Y aquí el recorrido de una carrera muy exigente ya que el desnivel positivo es mucho mayor que el negativo, 39 Km para 2.600+ y 1300-.

Respecto a la carrera, es una prueba con poca dificultad técnica, muy corredera (si estás fuerte claro...) y como he dicho antes, con el handicap de tener mucha más subida que bajada al no ser una prueba circular y acabar a mucha más altura de la que se comienza.

Para mí la mejor parte fue entre la salida y el primer avituallamiento, ahí se hacía una subida bastante fuerte al principio de unos 700+ para luego afrontar la bajada más larga de la prueba hasta Pinos Genil dónde estaba situado el avituallamiento, unos 14km. En esa parte me sentí bien, mi sensación fue la de ir reservando todo el rato, subiendo venía que no iba fuerte y la bajada la disfruté mucho (fue la parte que más disfruté) intentando no exigirme mucho pero bajando a buen ritmo. No obstante al final de la bajada los cuadriceps ya comenzaban a dar algunos síntomas y a quejarse.
El tramo de salida del avituallamiento creo que lo hice demasiado rápido... los ánimos de la gente y la adrenalina me hicieron acelerarme. 
El siguiente avituallamiento estaba situado en el Dornajo, para mí esta parte de la carrera fue la más dura, se me hizo eterna. El terreno sin ser excesivamente técnico (excepto un pequeño tramo de bajada de no más de 300 m.) se hacía exigente porque prácticamente todo era cuesta arriba ya, excepto pequeñas bajadas muy cortas que no servían para recuperar. La verdad es que toda esta zona era muy bonita pero a mis piernas le pesaban ya los km y el desnivel acumulado.

Andando mucho más que corriendo conseguí llegar al Dornajo con las piernas ya muy tocadas y amagando calambres continuamente. A partir de aquí quedaba un tramo muy traicionero, subir a la estación de esquí de Pradollano prácticamente todo el rato por la carretera. Una subida de correr, no digo que rápido, pero de correr. Yo ahí no pude más que alternar el correr pequeños tramos con andar, más andar que correr ya que llevaba las piernas ya muy, muy castigadas. No obstante en este último tramo conseguí pasar a gente solamente andando rápido y siendo capaz de correr algunos tramos. Al final, de nuevo se abandonaba la carretera y nos metíamos por un bosque con senderos muy bonitos, pero todo picando para arriba con lo que correr me seguía siendo muy complicado.

Una vez abandonado el bosque estábamos ya en la entrada a Pradollano, ahí me tuve que echar a andar por los calambres que llevaba!! Pensaba... anda un poco que ya sólo queda entrar en meta y hay que entrar corriendo... iluso de mí... no espera la trampa que nos tenían preparada antes de la meta... una cuesta de nieve con más del 30% de pendiente, con la nieve blanda, corta pero vertical... llevaba los bastones ya guardados... pero tuve que volver a sacarlos para poder subirla... a continuación bajada también por nieve muy blanda que se hizo complicada por el estado de mis piernas. No obstante, se superó y se consiguió entrar en meta corriendo... como tiene que ser... jaja.





En resumen, hemos vuelto a correr una carrera que no es poco y hemos echado un buen fin de semana con mi hermano que me ha dejado ya bien clarito que pesan... los kilos, los años, y todo lo que tiene que pesar... vamos que el único sitio en el que lo veo ya es en la salida y en la llegada jajajaj.




Por último dar la enhorabuena a la organización y las gracias a los voluntarios por el trabajo y por ser capaz de sacar adelante una prueba de este tipo en las circunstancias en las que nos encontramos.